tiktak

viernes, 20 de mayo de 2011

Cambio radical.

Estoy a dieta, si, por fin me decidí a hacerla después de ver unas fotos espantosas. Opte por la dieta Dukan.
Llevo tres días con ella y la verdad es que va bastante bien la cosa, por lo menos no paso hambre como con otras dietas (fallidas, claro está) que hize. 
En esta dieta se te permite comer las cantidades que quieras a la hora que quieras, pero bien, tiene unas fases que hay que respetar muy pero que muy estrictamente.


LA PRIMERA FASE O FASE DE ATAQUE. 
En esta fase solo se pueden comer proteínas. Tiene una duración máxima de 10 días, en mi caso la voy a hacer de 5 días.
Se pueden comer todas las proteínas que quieras, las cantidades que quieras y a la hora que quieras.


Los alimentos permitidos son:


Carne y embutidos:
- Ternera sin restos de grasa.
-Carne picada con un máximo del 10% de materia grasa.
-Buey.
-Caballo.
-Conejo.
-Pavo.
-Pollo.
-Codorniz, Faisán...
-Hígado de ternera.
-Lengua de cordero o ternera.
-Riñón de ternera.
-Cecina.
-Jamón dulce de cerdo, pavo o pollo.


Pescados y mariscos:
-Pescado fresco o congelado (azul y blanco).
-Conservas de pescado al natural.
-Salmón ahumado.
-Barritas de surimi.
-Mariscos sin salsa.


Huevos y lácteos:
-Huevos de gallina y codorniz.
-Queso fresco batido 0% materia grasa.
-Leche desnatada.
-Yogures 0% marteria grasa y 0% azúcar.
-Requesón.
-Quesitos bajos en grasas.


Como veis el abanico de alimentos es bastante amplio en esta fase, aunque a los 3 días puede resultar ya un poco pesado, pero se sobrelleva bastante bien, porque sobre todo no pasas nada de hambre. Por lo de las ganas de coger algo que no está en la lista o gula hay momentos del día (por lo menos en el mio) que dan ganas de comerte un helado o simplemente una pieza de fruta, pero una vez que comiste lo que quieras de la lista ya se pasa ;)


A medida que vallan pasando los días os iré comentando como van las cosas por aquí y las otras fases.


Un saludo!

lunes, 8 de noviembre de 2010

Sensaciones.

Y ver fotos de calles, de sitios. Y pensar que tú un día estuviste ahí, en ese mismo lugar, con la persona que mas querías cogidos de la mano. Que aunque no se vea tu huella sigue ahí y no solo la del pie, si no también la del corazón, y saber que de ahí nunca se irá, nunca...¿te acuerdas eso decíamos?nunca se iba a terminar eso, pero sí se termino. 
Y pestañear y volver a darte cuenta de la realidad, que en estos momentos no es la que más quieres vivir. Solo son recuerdos, recuerdos dulce-amargos.

lunes, 23 de agosto de 2010

Hace dos años nos distanciamos. Despues de dos años nos volvemos a encontrar.

lunes, 26 de julio de 2010

Nadie tiene por qué saber la verdad, nadie tiene por qué ver lo que haces fuera o lo que sientes. 

miércoles, 21 de julio de 2010

No es que este mal, simplemente no estoy.

Estaba empapada de emociones y de repente ya no las encuentro. He pasado en un instante de vivir cada segundo intensamente a sentirme tan vacía que no me doy cuenta ni de que estoy viva. Encerrada dentro de mi misma, sintiéndome completamente ajena al mundo que me rodea sin saber muy bien el motivo. Existo, pero...¿realmente existo?. No sé qué es real, no sé qué es ficticio. Sé que el mundo me da asco. Sé que ella me das asco, y tu mucha pena, y lo peor de todo es que sé que soy la misma mierda que vosotros por haber formado parte de esta historia. Empapada bajo la lluvia, hace dos días, fue cuando juré que no volvería a caer en tí, que no volvería a llorarte.Pero no lo he conseguido. Ojalá pudiera gritar y vaciarme de esta apatía que me martiriza. Ojalá pudiera llorar hasta agotar mis lágrimas y sentirme jodidamente bien, pero ni siquiera soy capaz ya de llorar, apenas no se explicar lo que siento. Intento dejarme llevar pero no avanzo, y cuando creo que algo me va a liberar, las expectativas puestas son demasiadas y al final todo es insuficiente. Estoy sola, y mejor así, porque si te tuviera a mi lado me harías más daño. Me parece todo realmente absurdo. Absurdos tus "problemas", absurdas tus rarezas,porque no te entiende ni tu madre, absurdo cada uno de tus pasos. Absurdo que digas que me quieres, cuando no me estas demostrando nada. No eres importante. Yo tampoco lo soy. Somos los dos la misma mierda.
Vivo por mi, que para algo es mi vida y no se la pienso regalar a nadie. Ni cuentos de hadas ni amores eternos. Las personas van y vienen, nada es para siempre. Los caminos se bifurcan y los ríos desembocan en el mar. Si tú quieres vivir en el pasado, no seré yo quien lo haga. Soy mi presente, y en mi presente eres tan sólo un recuerdo. Ni siquiera soy quien crees que soy, ni seré quien quieres que sea. Porque me he cansado de tí, de tus historias, porque no eres el chico del que me empezaba a enamorar, y todo lo que he hecho por tí no lo he echo por nadie. Porque te conozco, y se que volverás y yo ya no estaré. Te he pedido perdón sin apenas haber echo nada solo para que tú te sintieras mejor, y de eso soy yo la culpable. Por tu culpa me siento como una hormiga más en este hormiguero, una mala hierba en tu jardín de rosas.
No quiero que me quieras, sólo quiero vivir, sólo quiero que mis emociones vuelvan de donde se hayan escondido y que el arcoiris recupere sus colores. El gris no le queda bien.
No huiré más de la realidad, me quedaré en ella hasta que llegue el momento de volver con las estrellas, cuando haya encontrado los motivos para soñar y ese motivo no seas tú.

miércoles, 14 de julio de 2010

Buenos días mundo. ¿Me haces un regalo?. Un día de estos, me gustaría levantarme de la cama y encontrar un desayuno hecho con todos el amor del mundo y junto a el una rosa roja. Cerrar los ojos para olerla y al abrirlos encontrar el primer beso del día con sus "buenos días mi amor". Una rosa dejada por el que me hace feliz. La cogería y se la enseñaría a todo el mundo para que la olieran. Para que olieron todo el cariño que tiene esa flor. Después al final del día arrancaría uno a uno los pétalos y escribiría la frase de aquella canción: " Eres el amor de mi vida, el destino lo sabía" y después cogería todos esos pétalos y los metería en una cajita para que nadie se los pudiera llevar y se quedaran conmigo hasta el final.

miércoles, 16 de junio de 2010

Lloré hasta sentir que mis ojos se quedaban sin lágrimas. Lloré hasta darme cuenta de que ya nadie me hacía tan bien más que tú. Lloré hasta entender que ya se nos había acabado el tiempo. Lloré hasta quedarme sin respiración. Lloré porqué comprendí que nadie más que tú me iba a hacer sentir viva, porque ya nadie me podría sacar aquellas sonrisas. Lloré porque por segunda o tercera vez en mi existencia me di cuenta de lo que se me escapaba inevitablemente de mis manos y de mi vida. Y así fue como me vi en esta habitación tratando de recordarte recogiendo los pedazos de tu boca, armando poco a poco tu risa y sepultando otras voces para poder entre ellas distinguir tus sonrisas, y sin querer entenderlo, cuando ninguna de las fichas encajaba entendí que había olvidado sueños y recuerdos felices. Lloré por los viejos recuerdos donde tu cara ya estaba borrosa y tu voz no se oía. Lloré hasta tal punto que me empezé a reír, sin motivos empezé a reír sin parar. Lloré hasta imaginarte a mi lado secando mis lágrimas, tratando de consolarme. Lloré porque de una u otra forma e estaba resignando a vivir cada segundo y minuto sin ti. Lloré porque me di cuenta de que eras tu el que me daba fuerzas. Lloré por haberme creído día a día que las cosas avanzaban. Lloré porque nunca te diste cuenta de que vivía y hacía las cosas por ti. Vivía solo para entregarte miradas, mi vida en un segundo y poder sonreír viéndote a mi lado. Pero llegué a entender que a nadie le importaba verdaderamente lo que hacía y menos a ti. Y lloré por to esa razón, para descargar todas esas cosas que nunca llegará a saber nadie, de pronto me había olvidado cómo era esa sensación de sentirse orgullosa de una misma. Lloré porque cada minuto sin ti es insoportable. A pesar de mis intentos siempre hay algo que supera mis fuerzas y me derriba haciéndome caer una y otra vez en el mismo lugar.
Fue así que cuando me di cuenta de que te habías ido perdí todas las ganas de seguir, tal vez estaba muy acostumbrada a tenerte más cerquita de mi y a que todos los días me sonrieras. 
Hacías de cada día una historia diferente.
Antes de que llegaras mis ojos no brillaban, y la verdad es que siempre supe que algún día te ibas a ir, porque lo bueno no dura mucho y lloré como otras veces, a escondidas. Lloré porque te necesitaba aquí conmigo mas que nunca, mas que siempre.